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domingo, 27 de marzo de 2016

130. Color y globalización.

Estos son los diez colores más repetidos en libros publicados de 2001 a 2004 en inglés (americano y británico), francés, español, italiano, ruso y alemán según Ngram . 

(El español incluye colores en femenino y masculino; el alemán, solo nombres, no adjetivos: por ejemplo Weiß,  no weiß)
Por supuesto, la lista varía un tanto dependiendo de los nombres elegidos (por ejemplo, azzurro o blu, en italiano), pero no demasiado, salvo, quizá, en el caso del alemán. De cualquier modo la lista de colores en este idioma es significativamente distinta del resto y siempre lo ha sido, incluso si incluyo los adjetivos (minúscula) en la comparación.



De 1700 al 2000, tomados los datos en periodos de 50 años (medio siglo) el uso relativo de los colores en los diferentes idiomas se ha igualado, salvo en alemán. Por cierto, el que más se igualó fue el ruso. De hecho, el uso relativo de los colores en ruso no ha dejado de parecerse cada vez más al uso en el resto de los idiomas, hasta ser hoy el que tienen un uso lingüístico del color más internacionalizado. 

(Los periodos a comprar son de 50 años; los primeros datos para el ruso son de la segunda mitad del XVIII)

Al comparar lo que se parece la paleta lingüística de los colores más comunes en cada idioma con los demás idiomas (llamo a este parámetro internacionalización) con lo que se parece esa misma paleta lingüística con la que se usaba en ese idioma en el pasado (parámetro de estabilidad), vemos que:

1.- El grueso de la internacionalización sucedió entre de la primera mitad del siglo XVIII al XIX.
2.- El ruso es el idioma que más se ha internacionalizado y el único que siguió haciéndolo en la segunda mitad del siglo XIX y durante el XX.
3.- La paleta lingüística del alemán evolucionó, pero en un sentido distinto a la de los demás.

Como conclusión general, la internacionalización ha igualado la paleta lingüística internacional a la inglesa, es decir, el francés, el español, el italiano y el ruso se han inglesizado. Sólo el alemán ha permanecido relativamente impermeable a esta globalización anglosajona... 

¿Un capitalismo cromático?

Next to the idea of number, there is none perhaps more definite to the modern English mind, than that of colour. That our own country has some aptitude in respect, we may judge from the comparatevely advantageous position which the British have always held as colurist among other contemporary schools. Nothing seems more readly understood and retained by very young children aomong us, than the distinctions between the principal colours. 

El texto anterior es de Gladstone, y la verdad, visto lo visto, debemos reconocer que quizá su prejuicio sobre la ventaja cromática de la Gran Bretaña tiene fundamento lingüístico. Y es que si atendemos al uso que cada idioma hace del color no hay razón para extrañarese de que el mundo se haya adaptado al cromatismo del inglés, con diferencia el más abundante de principales los idiomas europeos.

% de aparición de 12 colores principales en los distintos idiomas según Ngram


Aumento relativo considerando el uso medio de 1700-1749=100 en cada idioma.

El inglés americano o británico usan términos de color con una frecuencia que multiplica el uso del español, francés o italiano, y no digamos del ruso o del alemán, y esta ventaja cromática no ha dejado de ampliarse, al menos, hasta la primera mitad del siglo XX, entrando en crisis en la segunda mitad del siglo XX.

El incremento en el uso de colores en los idiomas europeos calculada en periodos de 50 años pasó a negativo en la segunda mitad del siglo XX, pero la disminución es lineal desde 1700. 


El cálculo de los incrementos en el uso de los colores nos aclara la naturaleza sistémica de esta crisis cromática. Los incrementos en el uso lingüísticos de los colores han sido cada vez menores desde el Siglo de las Luces.




lunes, 7 de marzo de 2016

127. El mar azul.

William Ewart Gladstone fue primer ministro de Gran Bretaña en cuatro ocasiones y durante un total de doce años. Cuando cesó su último mandato como Primer Ministro, en 1894, Gladstone tenía 84 y era el primer ministro más viejo de la historia del Gran Bretaña. Nadie ha superado su record. 

Gladstone, que se licenció con los máximos honores en Oxford en un doble grado de clásicas y matemáticas, fue elegido en 1858 Miembro del Parlamento por la Universidad de Oxford cuando ya había sido por dos veces ministro del Gobierno, y quizá en deferencia a su singular colegio electoral y Alma Mater publicó un ensayo sobre el griego de Homero en la Ilíada y la Odisea que tituló Studies onHomer and the Homeric Age. En este estudio lingüístico, Gladstone reparó en que Homero describía los mares de color del vino, pintaba de blanco o negro los cielos y usaba el mismo tono porfíreo para la sangre, una nube oscura, una ola en el río o en el mar y el arcoiris. Gladstone concluyó que los antiguos griegos describían los colores en términos de contraste según su claridad y oscuridad, definidas en sus extremos por el negro y el blanco, más que en función de la tonalidad. Los colores intermedios como el rojo o el amarillo aparecían en la Ilíada y la Odisea en una porporción mínima en relación a aquellos, y Homero ni siquiera disponía de una palabra para el azul. 

Entonces, ¿cuándo se volvió el mar azul?




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