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sábado, 11 de octubre de 2014

38.- Geografías e historia reciente del dolor en España

Hoy, gracias a las búsquedas de los usuarios de Google, podemos hacer un mapa relativo de los dolores que nos aflijen a los españoles. Puede que no sean éstos dolores mortales, pero son los que estropean nuestro bienestar diario. Vamos allá. 

Como decía la canción infantil, el dolor de los dolores es... el dolor de cabeza (líena azul; abajo). Le sigue el dolor de espalda (línea roja), el de estómago (línea verde), el de garganta (línea amarilla) y el de pecho (línea morada).



En la Tabla de arriba hay 27 posibles localizaciones del dolor, pero estas cinco primeras acumulan casi la mitad de las búsquedas de dolor asociadas. Si les añadimos posibles sinónimos, como barriga o vientre (estómago) y riñones (espalda), acumulamos ya el 63 % de las búsquedas específicas del dolor desde 2004 hasta hoy. 

Del reparto geográfico/anatómico de este dolor, pues de buenas a primeras parece que la cabeza duela más en el Mediterráneo y la espalda en el Atlántico, aunque donde más duele todo, en general, es en el área de Barcelona. ¡Pero cuidadín con sacar más conclusiones de la cuenta! De todas formas, asusta lo mucho que se busca "dolor de estómago" en el Prat del Llobregat, ¡como para irse a comer allá! Para terminar, el pecho duele, sobre todo de Madrid hacia el sur, siguiendo la A-4 y la A-44. ¡Qué cosas!

Lo cierto es que hay que tener cuidado con las geografías, pues a veces pueden resultar algo engañosas. Por ejemplo, el "dolor de cabeza" no es un mal tan restringido al Mediterráneo como parece, lo que ocurre es que en el norte preocupan más las migrañas...


Lo que sí podemos asegurar es que el dolor de cabeza (línea roja)  ha ganado mucho más protagonismo en los últimos años a costa de las migrañas (amarilla), cefaleas (verde) o jaquecas (morada):
[en en azul: dolor cabeza+migraña/s+jaqueca/s].


Algo muy parecido pasa con el dolor de espalda o de riñones y, por ejemplo, el llamado lumbago, términos que se utilizan más o menos según qué zonas para referirse a veces a cosas semejantes, y otras, a cosas distintas, aunque en conjunto si parece doler más la espalda en el norte que en el sur. 


Pero lo que está claro es que, sea de espalda o de estómago, la gente está cada vez más preocupada por el "dolor" en general y en particular. En el siguiente gráfico de búsquedas relativas entre 2004 y 2014 se ve cómo las búsquedas de dolor espalda (líena roja) e incluso dolor riñón/es (línea amarilla) crecen mientras que las búdquedas de lumbago (línea verde) se han mantenido casi constantes.


Y para terminar con esto, ahí tenéis los mapas de mayores búsquedas relativas de dolor de estómago, de barriga o de vientre.. Pues bueno, si parece una cosa del Mediterráneo, y en especial de la zona de Barcelona. 


Y la evolución de la búsqueda de estos dolores estomacales de 2004 a 2014... pues todos a más. [En azul, la suma de todos; en rojo, búsquedas de: dolor estómago; en amarillo: dolor barriga; en verde: dolor vientre). 


Así que, más allá de geografía de dolores, lo que está claro es que la preocupación por el dolor ha venido aumentando dede 2004 y en especial desde 2010. ¿Alqo que ver con la crisis? ¿Una depresión del alma? ¿Una creciente hipcondria? Veremos. 





domingo, 12 de enero de 2014

18.- Piojos mediterráneos, pulgas y garrapatas atlánticas.

Una de las aplicaciones más impresionantes de Google Trends es la posibilidad de monitorizar, en tiempo real, la extensión de enfermedades epidémicas como la gripe a través de las consultas de la población.

Pues hoy haré lo mismo pero para otras epidemias con acusada temporalidad: las de piojos, pulgas y garrapatas, con el objeto de comparar su distribución geográfica. Las tres plagas son propias del verano, pero de propina añado los sabañones, para dar un ejemplo de enfermedad invernal.

El término general de picaduras me servirá en una próxima entrega para comparar con otras plagas.
la búsqueda de piojos (en azul) tiene sus picos en los meses de agosto y septiembre, aunque 2007 y 2009 mostraron un pico previo el mes de mayo.

Las búsquedas de pulgas (en rojo) en Google mostraron una ciclicidad aún mejor marcada que los piojos, con su máximo en agosto, aunque también se puede ver algunos picos previos en mayo de 2006 y 2010, en abril y junio de 2004 o en abril de 2005, e incluso un pico posterior en octubre de 2010.

En amarillo, el ciclo de las garrapatas tuvo su máximo anual en mayo, aunque varió según el año de abril a junio, e incluso a agosto (2004).

Como contraste invernal, los sabañones tuvieron sus picos entre diciembre y febrero.

En cuanto a la distribución geográfica media, aquí va:
Los piojos se extienden desde Andalucía a Cataluña por la España mediterránea, mientras que pulgas y garrapatas parasitaron a los españoles atlánticos.

Sería cuestión de comparar las temperaturas y lluvias de cada año con la frecuencia de las búsquedas, quizá se pudiera sacar alguna conclusión de interés. Pero será otro día.

Por último, los sabañones los padece la España costera, tando la mediterránea como la atlántica.

Y las picaduras pues van más de medusas y mosquitos, pero otro día será.

jueves, 4 de julio de 2013

4.- España a la mesa I. Frito y estofado o cocido y guisado.

En España comer es importante, eso nadie lo discute. Y en España disfrutamos todavía de unas diferencias regionales en lo que se come y cómo se come que a nadie molestan ni discriminan. Ni el más recalcitrante españolista de UPyD llegaría a protestar porque yo declare que la empanada gallega es un hecho diferencial, o que el fenotipo del mejillón de ría lo hace superior. Ante estas realidades de la vida, a un valenciano le basta con decir, vale pero para comer paella, o te vienes a Levante o comes arroz de rancho; un manchego menta el queso; uno de Huelva el jamón y la mojama; y un madrileño... bueno, pues que de allí te puedes ir en AVE a cualquier sitio a comer lo que quieras en menos de cuatro horas. 

Lo que gracias a Google Trends voy a hacer es trazar el mapa general de las Españas gastronómicas con las formas de cocina básicas: estofado (azul), guisado+guiso (rojo), cocido (amarillo) y frito (verde). Y los resultados están a la vista. 


El interés por la cocina no ha dejado de subir, como demuestra el éxito de los programas de TVs. También es evidente el ciclo anual de interés por los guisos, estofados y sobre todo cocidos en invierno, con el pequeño bache de las navidades. El frito, en cambio, muestra un pequeño repunte en agosto, pero no un ciclo anual.  

Por lo que respecta a la distribución geográfica por ciudades, Málaga, Palma de Mallorca y Barcelona encabezan el ranking del estofado y A Coruña, León y Vigo el del guisado+guiso. Vigo, Santander y Santiago de Compostela copan el podio del cocido, y Palma de Mallorca, El Puerto de Santa María y Cádiz del del frito. 

Otra vez, la España mediterránea y la atlántica enfrentadas, pero esta vez en la mesa. 
(Ah! y esta vez gana la atlántica, gracias al invernal cocido, qué rico!). 


miércoles, 26 de junio de 2013

2.- España atlántica y mediterránea II.


En la entrada anterior vimos cómo lo atlántico y lo mediterráneo se desplazan en España según la estación y cómo los españoles se vuelven más o menos mediterráneos y atlánticos conforme pasa el año. En el norte nos gusta reivindicar nuestro carácter atlántico, pero el tópico dice que España es un país mediterráneo ¿Es, justo? Pues bastante.




Si representamos la serie de búsquedas en Google de las cuatro estaciones (otoño: azul; invierno: rojo; primavera: amarillo; verano: verde), vemos que España vive casi todo el año pendiente de ese verano mediterráneo, dominante en nuestro pensamiento sobre cualquier otra estación desde enero o incluso diciembre hasta septiembre. Es entonces cuando los españoles empezamos a prepararnos para el invierno junto con el otoño, que despunta prematuro en septiembre y comienza a decaer en nuestro interés ya en octubre. En noviembre, los españoles tecleamos tanto otoño como invierno, y diciembre es el único mes invernal, pues en enero ya estamos pensando, de nuevo, en la primavera y, sobre todo en el aún lejano verano.

Así que España es mediterránea, lo que resalta si la compramos con Francia. En nuestro vecino del norte la primavera y el verano se alternan como principal preocupación de los más atlánticos franceses. Por lo demás, la misma  rotación de estaciones por el país. El otoño se reparte y la primavera se deja sentir en el noroeste: valle del Loira y costas de Bretaña y Normandía; el invierno constituye una preocupación mayor en las regiones del este, de Alsacia a los Alpes; y el verano recuerda que Francia también tiene un sur mediterráneo.



Y para terminar, que España es Mediterránea lo confirmamos en Italia, que también vive pendiente del estío. En cuanto a la rotación de estaciones, pues lo esperable, el otoño e invierno se refugian en el valle del Po, mientras que la bota entera vive los calores de primavera y verano. 




En resumen, esto es lo que hay:




1.- La España atlántica y la mediterránea I.

Este blog está dedicado a las geografías discordantes, alternativas, múltiples, periféricas o diversas de España. Ni  siquiera el ámbito geográfico de España estará definido de manera estricta, sino que se construirá a partir de las herramientas disponibles, de mi perspectiva y a la casualidad.

El propósito es obvio: romper con la falsa uniformidad de la geografía académica, administrativa y oficial que el poder impone para su provecho. Uno de estos tópicos es el de las dos Españas, dos Españas que son en realidad tantas como queramos.

Veamos.

A todos nos suenan la España mediterránea y la atlántica, la de costa y la de interior, la norte y la sur. Todas ellas existen. ¿Pero dónde están y cómo se definen?

En esta primera entrada del blog vamos a ver un poco de ellas.

El gráfico siguiente indica la evolución desde 2004 de las búsquedas en Google de las palabras invierno (azul) y verano (rojo). Las búsquedas muestran un claro patrón estacional.


Los mapas de abajo indican las ciudades en las que predominó la búsqueda de invierno (azul) y verano (rojo). Es clara la diferencia entre  la España norte y sur, o quizá de la atlántica de la mediterránea, si incluimos en la atlántica buena parte de la Meseta y en la mediterránea la costa del golfo de Cádiz.

A continuación, hago lo mismo con la primavera (rojo) y otoño (azul)


En primavera y otoño, la España atlántica parece incluir ya el golfo de Cádiz donde el otoño pesa más que la primavera, aunque la influencia atlántica se diluye a medida que se sube hacia Cataluña.

Así que, ya vemos, hay una España atlántica y otra mediterránea no sólo en el mapa, sino en los españoles, aunque, como los españoles, no están siempre en el mismo sitio ni en la misma situación. Las Españas atlántica y mediterránea se desplazan con cada estación.

Y qué pasa entonces con las dos Españas, de dónde sale este invento, dónde teclean España atlántica, España mediterránea o dos Españas en Google?


¡Pues en Madrid, cómo no!