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sábado, 19 de diciembre de 2015

101. Votos y escaños: más para el que más tiene. Estrategias electorales en 1977 y en 2015.

Casi todo el mundo sabe ya que en España el sistema electoral se basa en el sistema d'Hondt y la circunscrpicción procincial. Casi todo el mundo sabe también que tanto uno como otro tienden a favorecer al primer y segundo partidos más votados. El bipartidismo no es casual. 

Lo que sabe menos gente es porqué tenemos este sistema: lo diseñó el Gobierno preconstitucional de Adolfo Suárez en 1976 para apañar una mayoría absoluta de escaños en las elecciones en 1977. Ni siquiera habían fundado UCD pero ya calculaban que sacarían el 34-35 % de los votos aunque querían el 50 % de escaños. Fue en aquél tiempo cuando Pío Cabanillas (el ministro de Franco que sustituó a Fraga en 1973) soltó la gracia aquella de: No sé quiénes, pero ganaremos.

Casi lo consiguen, sacaron 34 % de los votos y 166 escaños, 43 escaños más de los que les correspondían en proporción a su resultado electoral aunque a 9 de la absoluta. Como la Ley favorecía también al segundo partido, el PSOE, en 1979 se constitucionalizó como "pacto de Estado por la gobernabilidad".  

Efecto de la Ley electoral de 1979 (cocinada en 1976 para facilitar la victoria de UCD) en los resultados electorales de la democracia española: 314 escaños robados a los minoritarios en 11 elecciones. 
Durante décadas he escuchado cientos de veces echar pestes del sistema electoral español por favorecer  a los nacionalistas, cuando la verdad es que lo que favoreció fue el bipartidismo. Ya nadie duda que la corrupción en España es sistémica y tiene raíces muy profundas, ésta es una de ellas.

Encuestas, votos y escaños. 

Hecha la introducción, intentaré ser breve. El cálculo de escaños exige estimaciones de votos provinciales que no tengo. Pero no hay problema, lo que sigue es un ajuste potencial de la predicción de votos y escaños para la encuesta y estimación de escaños del CIS del 3/12 para PP, PSOE, Cs, Iu y Pod. R2 es prácticamente 1.

Lo mismo para un puñado de encuestas y estimaciones de escaños de GAD3 para ABC.

Y para otro puñado de encuestas y estimaciones de escaños de CELESTE-TEL (algunas incluyen también a UPyD)

En resumen, el ajuste a una curva potencial funciona. La expresión varía ligeramente según el reparto de votos, pero creo que una media puede funcionar. La selección es un tanto aleatória. Son datos de los 5-6 partidos de ámbito nacional que pueden obtener representación recogidos de 26 encuestas de 9 empresas distintas, aunque las más representadas son CELESTE-TEL para El Diario y GAD3 para ABC.
A pesar de que el ajuste es bueno, se ve una quiebra en torno al 20 %, algo así:
En definitiva, las estimaciones dicen que un 1 % de votos valen más cuantos más tengas hasta el 20 %, que ahí hay un premio extra de 10 escaños y a partir de ahí, ganas 6 escaños por cada 1 % de votos que sumes.


Conclusión: Estrategias electorales.

Supongo que ahora entenderéis el interés en situar a determinados partidos por encima o por debajo del 20% en las encuestas.

Cuatro partidos por encima del 20 % es la peor situación posible para el PP, pero resulta muy improbable. Mi impresión es que el PP ha jugado toda la campaña a subir todo lo posible a Cs hasta el límite del 20 %, (pero sin alcanzarlo) y así dejar al PSOE como oposición en un raquítico 21 % y a Podemos perdido con un 10-15 %. Ésa sería la situación ideal para la pírrica victoria del PP.



martes, 2 de julio de 2013

3.- La decimonónica España provinciana.

En 1833, el dramaturgo, poeta y ministro de Fomento Javier de Burgos firmaba el Real Decreto por el que se dividía la administración española en provincias. Los supuestos para la división, que pretendía racionalizar la administración y acercarla al ciudadano fueron los siguientes: 

  • Las provincias debían tener poblaciones semejantes. 
  • Las capitales de provincia debían encontrase a no más de un día de camino de cualquier punto de la provincia.

En 1857, el primer censo de España tras la división provincial, Barcelona que era la provincia más poblada, tenía siete veces más población que Álava, la más pequeña y menos poblada. Hacia 1975 la provincia de Madrid se convirtió por primera vez en la más poblada de España y multiplicaba por cuarenta la población de Soria. En 2008, Madrid tenía ya sesenta y seis veces más población que Soria. 

Multiplicación de la densidad de población provincial entre 1857 y 2008. (Provincias en blanco: 0 a 2; gris claro 2 a 4; gris medio: 4 a 6; gris oscuro: 6 a 8; Gran Canaria: 11,4; Madrid: 13,2)

A pesar de la total disfuncionalidad de la división provincial, planeada en una España que viajaba a lomos de burros y carretas, anterior incluso al ferrocarril, la división provincial se mantiene fosilizada en la estructura del estado español hasta hoy día pues desde bien pronto se demostró una eficaz herramienta del centralismo madrileño. Durante la Restauración los gobiernos amañaban desde Madrid los resultados electorales conforme a sus intereses a través de los gobernadores civiles, diputaciones y caciques provinciales. En 1977, la Ley electoral que propició los desmanes que hoy padecemos instituyó la circunscripción provincial para que la UCD ganara las elecciones. 

Hoy las provincias son un costosísimo relicto administrativo que no sirve más que para extender el clientelismo de los partidos, la corrupción e imponer desde Madrid un país que no existe desde hace mucho tiempo, si alguna vez llegó a existir de verdad. El último episodio de esta visión provinciano-madrileña de España en total desprecio de la realidad y de los españoles es el intento por parte del ministro Gallardón de suprimir el partido judicial de Vigo integrándolo en el de Pontevedra para racionalizar la administración. Este ministro Gallardón es otro buen ejemplo de un centralismo político que desde hace tres siglos y medio alterna su estupidez con el crimen para gobernar España en su exclusivo beneficio.