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martes, 18 de febrero de 2020

174. Cuánto de más sale Madrid en el telediario? Pues como si tuviera 15,5 millones de habitantes...


Los de civio acaban (hoy mismo?) de sacar una nueva herramienta bastante impresionante para contabilizar las veces que algo fue noticia en los telediarios de tve, 


y claro, me ha faltado tiempo para contar cuánto de sobre-representada está Madrid en las noticias respecto de su población. 

Como algunas ciudades (sin ir más lejos, Madrid) tienen el mismo nombre que la comunidad autónoma y eso puede distorsionar los datos, contabilicé las menciones de grandes ciudades y capitales de cada CCAA, agrupando los resultados, que se resumen aquí:

Cataluña y sobre todo Madrid se salen de la correlación. Cataluña (incluyendo como dije Barcelona, Tarragona, Girona, Lleida) salió 1,6 veces lo que le correspondería por su población; Madrid 2,3 veces!!, es decir, como si su población fuera de 15,5 millones y no de 6,6.


Además, la sobrerrepresentación de Cat está algo aumentada por la crisis del procés, que centró la atención informativa en 2017 y 2018. Si nos fijamos sólo en los años 2014, 2015 y 2016, la sobrerrepresentación sería de 40%, algo que en el límite de error de la regresión (por cierto; R2 lineal 0,95 sin Cat ni Mad; R2 0,90 sin Mad; 0,81 todos)


miércoles, 13 de enero de 2016

111. Madrid, agujero negro.

Desde hace 400 años Madrid ha crecido y prosperado a costa de su entorno inmediato. Cuanto más gana Madrid, mas pierden a su alrededor. 

Madrid es incapaz de crear sinergias, de mantener una relación constructiva y simbiótica. Madrid es una economía parásita, un agujero negro. 

Esto es lo que ha dicho, con total ingenuidad y con esa espontaneidad que caracteriza el medio, un tuitero al que sigo: @Retiario, desde el mismo corazón noticioso de Madrid. 

No sé si Pepe Cervera estará dispuesto a reconocer que su intuición es más que una ocurrencia del momento, que Madrid es, en efecto, un agujero negro en el pasado y el presente de España y una enorme amenaza para el futuro. Probablemente no. Pero yo no me resisto a dejar constancia de lo dicho, de la circunstancia y del mapa que iluminó tan buen juicio. 

martes, 29 de septiembre de 2015

76. Geografía de las redes sociales según Google.

Este gráfico que veis es la historia de búsquedas de facebbok, tuenti, twitter, toutube y linkedin en Google-España. 
Y no son poca cosa. Pocas palabras han sido tan tecleadas como éstas en los últimos años. Contando de 2004 hasta hoy, los españoles hemos buscado en Google ocho veces facebook, seis youtube y cuatro tuenti por cada vez que buscamos futbol.Y eso que, como veis, la más antigua de estas plataformas -YouTube- no arrancó hasta 2006 y Tuenti, que arrancó a finales de 2007, había pasado a la historia terminando 2014. Aún así, pasarán un par de décadas antes de que fútbol alcance en Google el número de búsquedas de Tuenti. 

Bien, ahora vamos con el reparto geográfico de estas redes según Google:
Ciudades con más búsqedas relativas en Google de 2004 hasta hoy.


La distribución geográfica de búsquedas es clarísima: Facebook es mediterránea, Tuenti, Twitter y YouTube son de la mitad sur de la península, en especial Andalucía, la región que más usa las redes sociales. Linkedin, la red profesional, es de la mitad norte, con los centros empresariales de Madrid y Barcelona a la cabeza. 

Si atendemos al reparto geográfico de búsquedas pero exclusivamente en el último año (09/2014-09-2015) la cosa no cambia demasiado. 


Los mayores cambios tienen que ver con Madrid, que hace valer su peso al incorporarse al uso masivo en Facebook y, sobre todo, Linkedin, destacándose Alcobendas y Pozuelo, zonas empresariales de la capital. En cambio YouTube parece perder fuelle entre los madrileños. 





miércoles, 15 de abril de 2015

61. Nuevas perspectivas del centralismo madrileño

Vuelvo por mis fueros para dar nuevos expresiones del centralismo de Madrid. 

Primero, este gráfico, en el que enfrento el crecimiento de población y PIB relativos en los últimos dos siglos por CCAA. Los datos son de Estadísticas Históricas de España y censos INE y Floridablanca.


Se destaca Madrid. Es la constatación de una España castiza, de que la proximidad al poder es la mejor garantía para prosperar en España. Arrimarse al poder, salir en la foto, como bien supo pronto el Pequeño Nicolás, es la mejor garantía de enriquecimiento rápido en España. Lo que muestra este gráfico es el beneficio de tener a mano los recursos del Estado para beneficio propio. Lo que muestra este gráfico es lo mucho que una casta ha robado al resto del país y donde se encuentra el lastre histórico del desarrollo económico y social de España los dos últimos siglos.  

Olvidaos de todo y seguir la pista del dinero, les dice garganta profunda a los periodistas del Washington. Post. Eso es lo que hago en el gráfico de abajo. Muestro la evolución del PIB relativo de las regiones de España agrupadas así: 

La historia económica de España en los dos últimos siglos es la transformación de una nación agrícola en otra de servicios sin alcanzar nunca un pleno desarrollo industrial. En otra entrada repasaré los detalles regionales, hoy me centro en Madrid, la gran excepción. 


Madrid, que apenas suponía el 2,7 del PIB de España en 1800, debería haber seguido el curso descendente que siguió el resto de la España interior y haber rebajado su peso en el conjunto de la economía nacional, pero toda la política de los dos últimos siglos se empeñó contra viento y marea en sostener una isla de activivdad económica en el centro de la Península por el hecho arbitario de que allí estaba la capital de la nación. Semejante empeño convirtió a Madrid en el centro dede una economía burocrática, extractiva, metropolitana, castiza, de casta y castuza. 

Y segundo, ya vistos los gráficos, voy con este curioso experimento:


Me entero de este asunto a través de esta muy recomendable web, en la que podréis encontrar ejemplos de su aplicación a otras redes. En resumen: se trata de evaluar la eficiencia de una red de infraestructuras comparándola con el eficiente crecimiento de un moho.

El resultado, pues lo mismo: Madrid es una isla. 

viernes, 26 de diciembre de 2014

46. - El plan de Mola: la Guerra Civil fue un gigantesco cerco.

La guerra civil española duró, de forma oficial, del 18 de julio de 1936 al 1 de abril de 1939. 

Durante estos treinta y dos meses y medio los contendientes mantuvieron un frente de batalla de cientos de kilómetros, mucho más largo que el frente occidental de la IGM y que, en consecuencia, considerando el tamaño de los ejércitos enfrentados, resultaba mucho más permeable que aquél. 


En mi opinión, fue este largo frente el que empujó a los nacionales a utilizar el terror como arma de guerra para asegurar su propia retaguardia, mucho más débil por su falta de legitimidad. Al fin y al cabo ellos eran los rebeldes, los amotinados.

Pero no es esto a lo que iba, sino a otra extraña característica de nuestra guerra civil, una particularidad que explica muchas cosas  y que, a mi entender, no ha sido demasiado bien comprendida ni advertida: que la guerra civil española fue, en realidad un larguísimo asedio, un cerco en toda regla.

El mismo 18 de julio, bandas fascistas procedentes de Segovia trataron de asegurar el túnel ferroviario de Somosierra hacia Madrid iniciando los primeros combates de la guerra en torno a la capital, pero no fue hasta el 28 de marzo de 1939 que las tropas nacionales entraron en Madrid. Tres días después, terminó la guerra. 

La guerra civil española fue una gigantesca batalla de asedio por la toma de Madrid. No hubo otro objetivo para los nacionales que tomar la capital. Una vez conquistada, se instalaron convirtiéndola en capital del Régimen, de modo que Madrid se identificó de modo definitivo con el españolismo más retrógrado. En las montañas donde quedaron clavadas las tropas nacionales hasta el final de la guerra, Franco mandó levantar el monumento que había de conmemorara su victoria: la cruz y basílica de Los Caídos. 
El caso es que Madrid fue, para los sublevados, el único objetivo estratégico del plan de Mola, la conquista de Madrid era todo el plan de guerra de la sublevación. 

El plan, absolutamente infantil, consistía en atacar Madrid desde todas las direcciones.

Como movimientos secundarios quedaban las tomas de Bilbao y Barcelona, capitales "separatistas".

Está claro que el Plan de Mola era una proyección de las fijaciones y obsesiones mentales de la derecha española: las de un país entendido como una rueda girando en torno a Madrid y las cuñas seudoespañolas -nacionalistas, dicen ahora con desprecio los herederos del Bando Nacional- merecedoras cada una de una acción punitiva específica por parte del ejército español, la garantía de unidad de la Patria. 

El plan de Mola fracasó precisamente en la periferia. Mola esperaba que la ciudad de Madrid fuese leal al gobierno legítimo de la República, pero no esperaba oposición en las provincias, salvo quizá en Barcelona o Bilbao. Sin embargo, allí donde lo que hoy se llama la sociedad civil era lo bastante fuerte como para hacer frente al poder militar, el golpe fracasó. Y toda la costa española salvo Galicia y Cádiz -no solo Barcelona y Bilbao- permaneció leal a la República española. De este modo, el cerco a Madrid desde todas las direcciones se hizo imposible, y la capital resistió treinta y dos meses, sostenida -una vez más- por toda la periferia. 


Por cierto y ya de paso: otra cuestión que se pasa por alto. En 1936, gracias a la derecha española, la Península Ibérica volvió a ser invadida por un ejérrcito africano después de siete siglos. La última había sido la conquista almohade. 


miércoles, 10 de diciembre de 2014

45. Otra expresión del centralismo. PIB/km2

Es más o menos lo mismo que otras veces, pero con matices. Y además tenía ganas de sacarlo, ¡y ya está!

Es la concentración del PIB por territorio en las distintas CCAA. De nuevo se destaca la anomalía de Madrid. 

Si se considera Madrid como parte de CLM, la densidad de PIB pasa a ser de unos 2,5k€/km2.Considerando las dos Castillas, la densidad de PIB sería de unos 1,5k €/km2, similar a la de Andalucía. 

La cosa es más que obvia. Madrid funciona como un agujero negro que extrae de los recursos de su alrededor, un extractor que vacía su entorno.

La mayor parte de las capitales europeas: Paris, Londres, Milán, Francfurt se situan en medio de las áreas más prósperas de sus naciones y de Europa en general. Son como los árboles de lo más profundo de un bosque. Pero Madrid se encuentra justo en medio de la zona más pobre, como un extraño oásis en un desierto. Lo que ocurre es que, en este caso, es el oásis el que contribuye a crear el desierto a su alrededor.  

miércoles, 27 de agosto de 2014

35. Geografía de la balanza comercial. Madrid, una economía adicta a la deuda.

Todo el mundo sabe que España importa más de lo que exporta: petróleo, tecnología, muchas cosas; pero lo que pocos están dispuestos a admitir es la realidad, mucho más cruda: 


España importa crecimiento económico.

Éste y no otro es el motivo del permanente déficit exterior de la economía española: que solo puede crecer endeudándose en el exterior.

La realidad es mala, pero es la que es. Y es así desde hace ya casi un siglo, desde la crisis de final de la Restauración que en la que aquellas élites políticas tan similares a las actuales decidieron imponer en España una dictadura -la de Primo de Rivera-, para acometer la última y definitiva centralización del país: la económica; el Estado Mayor Económico que pidiera Maura. Veamos las consecuencias un siglo después.

En 2012, último año para el que tengo datos por CCAA, España tuvo un déficit comercial (exportaciones - importaciones) de -33.629 M€. La contribución de Madrid a este déficit fue de -23.128 M€, un 69 % del total.

Esta brutal centralización del déficit no fue ni excepcional ni novedosa, y de hecho, algunos años antes el déficit relativo de Madrid había sido aún mayor, como se puede ver en los datos de la serie desde 1995 de datosmacro.



Madrid es una economía especializada en importar. En conjunto, la contribución al comercio exterior de la capital -en torno a un 18 %- es similar a su peso de PIB nacional, aunque eso sí, está completamente desequilibrado: en el período 1995-2012 Madrid acaparó el 20-25 % de las importaciones de España pero solo exportó en torno al 9 %. ¿Por qué?



La razón es histórica. Tras la IGM, y para evitar la apertura social, democrática y económica que los nuevos tiempos requerían, las élites políticas españolas -una casta milico/funcionarial- iniciaron una deriva estatalista que en lo político impuso la dictadura militar, primero de Primo de Rivera y segunda de Francisco Franco, guerra y medio millón de muertos de por medio. Los beneficios bien lo valían.

La dimensión económica de esta deriva fue la creación via Decreto-Ley de una industria nacional: léase Iberia, Telefónica, Campsa-Repsol, etc.  Esta economía de intervención pública vivió su cénit en la ruinosa autarquía franquista, ruinosa para la mayoría, claro, pero muy muy provechosa para unos pocos, aquellos con influencia para obtener los indispensables permisos y licencias de producción, distribución o importación. Así se creó la moderna economía madrileña: un sistema de reparto de beneficios asegurados por el Estado.

En el gráfico siguiente, comparo la variación anual del déficit (en valor nominal) de 1996 a 2012 con la variación del PIB de Madrid. El resultado es elocuente. Para crecer más del 3 % (nominal, es decir, con inflación) Madrid debía aumentar su déficit exterior.




Conclusión: A la economía madrileña le va mejor cuanto mayor es su déficit exterior.

Si en vez del déficit exterior usamos la tasa de cobertura (exportaciones/importaciones) el resultado es el mismo, un poco mejor marcado. 



Está claro, a la economía madrileña le va mejor cuanto menor es su tasa de cobertura.


Del resto de CCAA, sólo Cataluña muestra esta doble correlación del PIB con el déficit y la tasa de cobertura, aunque de forma más débil:



Como hace un siglo, Cataluña -es decir, Barcelona-, actúa como capital económica metrópoli de facto de España. No cabe duda que ésta es la razón de la saña de Madrid para con Barcelona, la única ciudad de España capaz de rivalizar -en lo económico- con la todopoderosa capital política. No obstante hay una diferencia. Cataluña se beneficia tanto del aumento de las importaciones como de las exportaciones, pues su contribución al total nacional en unas y otras es similar.


Hoy, Cataluña y Madrid tienen un peso económico similar en el PIB, pero en los últimos 20 años, Cataluña exportó en torno a un 28 % de e importó un 29 % del total nacional frente al 20-25 % y 9 % de Madrid. La economía catalana está mucho más internacionalizada que la madrileña y, al menos, tan dispuesta a exportar como a importar. Porque ojito, que a nadie se le ocurra pensar que la economía de Madrid está más internacionalizada que le resto. Está, simplemente, en la media. 



Sea como fuere, el efecto director de Madrid sobre la economía española es tal que, aunque el crecimiento en el resto de las comunidades autónomas es independiente del déficit comercial o de la tasa de cobertura, el conjunto del país muestra la misma perversa dependencia del déficit exterior y la tasa de cobertura. 





En realidad, con la centralización económica de Primo de Rivera Madrid hizo lo que siempre pero a una nueva escala. La ciudad de Madrid era adicta a la deuda y al déficit desde hacía siglos. Era la tradición de la Corte, las élites extractivas, el Estado como Casta y el Poder y la Capitalidad como centro de todos los privilegios.

Pero si siempre -más o menos- ha sido así, ¿Hay algo de nuevo en esta crisis? ¿Y qué cabe esperar? Pues como suele ocurrir, hay cosas nuevas y cosas viejas, y cabe esperar... que volveremos a las andadas.


Empiezo por lo nuevo: Europa. En el año 2000, con el euro, Madrid liquidó su viejo privilegio bancario y se quedó sin el recurso de imprimir más billetes para hacernos pagar a todos sus deudas, pero, sobre todo, desde que España entró en Maastrich, con la perspectiva del euro, todo quisque pudo pedir prestado a Europa sin pasar el filtro de Madrid. Y todo el país lo hizo. Si a Madrid le iba bien con aquello de gastar y gastar, ¿por qué no lo íbamos a hacer el resto? Era un nuevo paso en la estrategia del café para todos. Y quien dice café, ¿Por qué lo permitió Madrid? Pues porque seguía pidiendo más que nadie.


Lo nuevo fue Europa, lo viejo es Madrid, la inercia de una economía enquistada en el déficit. 

Lo primero que hizo Madrid fue algo que está en su propia genética: concentrar para dominar. Lo que era el sistema financiero más sólido del mundo mundial hubo de ser rescatado, como San Pablo, hasta tres veces. En vez de asegurar los depósitos de los ahorradores, cerrar los bancos y cajas quebrados y exigir responsabilidades a aquella panda de banqueros ignorantes, todos los rescates, del primero al último, anunciadas sin gasto para el contribuyente fueron pagados por el Estado (o sea: Impuestos + Deuda Pública) a un coste real que según algunos puede ascender a 250.000 millones. Y todo para financiar una reestructuración bancaria que ha dejado en todavía menos manos el sistema financiero del país. Lo dicho: concentrar para dominar.

El ajuste, ya digo, con cargo a todos los españoles, pero se hizo. Fue la más severa crisis y transferencia de recursos económicos (por no llamarle robo) desde la posguerra. Pero se hizo. En 2013 la tasa de cobertura EXP/IMP fue del 92 % y el déficit comercial fue de unos dieciocho mil millones de euros, algo que la industria turística sí podría compensar. España iba camino del equilibrio comercial por primera vez desde hace casi un siglo, pero ahí esta Madrid para imponer, otra vez, su propio modelo, esta vez con ayuda de Bruselas y Alemania. 

En verano de 2012 Draghi dijo aquello de: el BCE hará lo necesario... y la burbuja de la deuda pinchó. En octubre de 2013, un eufórico Emilio Botín decía: hay dinero para todo. La mayoría de las empresas españolas seguían y siguen ahogadas, por no hablar de los particulares, pero algunos volvían a derramarse el champán por las tetas. Comenzando 2014 la prima de riesgo bajaba de 2 puntos y los tipos reales se aproximaban a cero. No llevamos ni un año de un crecimiento que solo ven los grandes nacional-empresarios y el déficit exterior vuelve a desbocarse... por las importaciones...

Todavía no hay datos por CC.AA., pero yo apuesto a que Madrid vuelve a liderar esta nueva fase de crecimiento y déficit... 

¿Alguien dispuesto a jugarse los cuartos?



domingo, 17 de noviembre de 2013

9.- Madrid Big Data. Cuando la capital es un lastre económico y social.

En una entrada anterior traté el desastre económico que fue y es sistema radial de transportes en España. En resumen, el argumento principal contra este sistema radial es que desde hace siglos el crecimiento económico en España ha sido periférico, y que el sistema radial no ha tenido otra función que la de trasvasar los beneficios de este crecimiento a la capital, es decir, ha sido una capitalización por vía política y militar de la economía. Un robo, vamos, a punta de pistola y Decreto-Ley.  

Pero éste es el país del Empecinado, del erer que erre, del dontacredanismo, del sostenella y no enmedalla, del que resiste gana. Así que seguimos igual. Ahora, los amamantados de la capital nos dicen que Madrid, a la que el historiador y académico Chueca Goitia llamó sanguijuela de Castilla, es el motor económico de España. Y se quedan tan anchos. 

Decía en la entrada anterior también que otros se empeñan en comparar París con Madrid, o incluso con Londres, e invirtiendo los factores pretenden hacer de España Francia a costa de malcopiar Paris en Madrid. Pero claro, ni una cosa ni la otra. pero ni Londres ni Paris son Madrid. 

Y para mostrar lo lejos que Madrid está de ser un Londres o un Paris español, por mucho que se empecinen y nos empeñen a todos los españoles, voy a usar eso tan de moda que es el big data. Unos grandes datos muy asequibles, muy de andar por casa, gentileza, como no, de Google Trends. 

La tabla siguiente muestra la estadística de búsquedas en Google por ciudades de las cinco palabras/herramienta que hoy dominan internet: facebook, google, twitter, skype, linkedin, en España, Reino Unido y Francia.  Los valores son relativos, siendo siempre de 100 en la ciudad de cada país en la que esa palabra es más utilizada y las demás son valoradas en relación a ella.  

Los resultados son inapelables. En Francia, Paris lidera cuatro de las cinco categorías y solo se cae en las búsquedas relativas a la red social Facebook. En Reino Unido Londres lidera tres de los cinco términos y aparece de tercero en el canal Twitter. Madrid tan solo aparece en segundo lugar en las búsquedas de Google y Linkedin, la red profesional. Las búsquedas relativas a esta herramienta de empleo, negocios y contactos profesioanles son muy significativas, porque tanto en Francia como en Reino Unido son las que muestran las más significativa concentración en las capitales, reflejando el liderato económico natural de estas ciudades. En Reino Unido, además de Londres, destacan en la búsqueda de Linkedin las ciudades universitarias como Oxford, Cambridge o Reading. En España, en cambio, Madrid aparece en segundo lugar y no muy lejos de Pamplona o Vigo, en apariencia ciudades de empuje económico mucho más modesto que la orgullosa capital. 

Google Trends también opfrece la geografía de búsquedas representadas en mapas, que permiten advertir en un vistazo que, en efecto, en España, Paris está en la costa,  y a lo que parece está sobre todo en la costa Mediterránea. Y tampoco me quedaré sin comentar la extraordinaria concentración del uso de Twitter en Andalucía. Cosa digna de atención.




Para terminar, pues big data de big data, o sea, geografía de la búsqueda de big data en los tres países. Los resultados, pues un poco más de lo mismo.


miércoles, 13 de noviembre de 2013

7.- En España, París está en la costa

Cuando trato de explicar lo perjudicial que ha sido Madrid y su impuesto centralismo para España mucha gente me recuerda que París es una capital tanto o más centralista que Madrid y a Francia no le ha ido del todo mal. 

De hecho, desde que Felipe V se instalara en Madrid, ha habido una permanente voluntad -eso sí, pagada por todos los españoles- por recrear Madrid al modo de París, e incluso muchos han creído que haciendo esto España se transformaría, por arte de birlibirloque, en una nueva Francia. El resultado de este tipo de modernización por la vía de las apariencias resulta tan ilusorio como ruinoso. 

Pero a lo que iba. El caso es que ni España es Francia, ni Madrid será nunca París. Las condiciones geográficas, sociales o económicas han sido incomparables y el centralismo de Paris en Francia no se entiende  bien en España y se copia mal. París sirvió a Francia como capital porque el país convergía en la capital de forma natural. A finales del XVIII, cuando irrumpió la modernidad, la ciudad, industriosa y comercial, burguesa, tenía una cultura favorable a las innovaciones y supo liderar el cambio político y social que preparó a Francia para la revolución industrial y la democracia parlamentario. Y una cosa que en España nunca se advierte: París, como Londres, es un puerto. Todavía hoy. 



La situación de Madrid era completamente distinta. Desde el siglo XVI, el interior peninsular vivió una decadencia respecto de las zonas costeras que solo salvó a la capital gracias a las rentas de la Corte. Pero comenzado el siglo XIX Madrid era una sede cortesana y nada más. Un capital cuya cultura era servir al rey y a su corte. En Madrid había señores y siervos, y poco más. Desde luego no era un gran bagaje para liderar un país moderno.

A mediados del siglo XIX, con dos décadas de retraso respecto de Francia, en España comenzaron a desarrollarse los primeros proyectos de ferrocarril. Eran proyectos que servían a intereses locales, en zonas donde la densidad de población y el desarrollo económico justificaba las inversiones y estaban adaptados a las limitadas capacidades técnicas y de capital. Estos primeros proyectos eran pequeños, pero razonables, en una palabra, viables, y podían servir como germen de una red que acabase por integrar el país a base de añadir nuevos tramos a partir de estos nodos:

Barcelona - Mataró: Para servir a la incipiente industria textil y el comercio.

Jerez - Puerto de Santa María: Para exportar los vinos de Jerez a Inglaterra.

Gijón - Langreo: Para dar salida al mar a los carbones asturianos.



Es evidente. Todos estos proyectos se iniciaban cerca de puertos, respondían a un interés industrial o comercial y planteaban rutas de menos de 50 km. Era un buen comienzo. Lento, quizá, pero bueno. Sin embargo, ya en sus inicios, Madrid hizo valer su capitalidad y rompió esta dinámica virtuosa planteando una ruta de 350 km, inasumible sin el recurso a los caudales del Estado, recurso que se tomó con creces, pues en este negocio estaban involucrados exministros y la parentela real. Fue un pelotazo y un escándalo mayúsculo. ¿Os suena?

En su principio y su final, la vía Madrid Valencia tenía un cierto sentido económico, comunicar la poblada huerta valenciana y dar salida al mar a sus productos y comunicar Madrid con Aranjuez, donde veraneaba la Corte, y también transportar los productos de la huerta de Aranjuez a Madrid. Pero el cierre de línea atravesaba un páramo económico. Sin embargo, la política dictada por los gobiernos de la capital España fue multiplicar estas enormes líneas con la excusa de estructurar el país. Así se hizo. 



Los gobiernos militares de España hicieron de Madrid un nodo ferroviario como era París en Francia con la excusa de los altos intereses nacionales, pero al hacerlo así solo servían a los intereses de una capital aislada a 400 km de la costa, endeudando el país hasta la ruina y comprometiendo el desarrollo industrial para el resto del siglo. 

Además, las radiales impidieron que el país quedara de verdad estructurado, aislando unas zonas de otras al primar las conexiones con Madrid. por ejemplo, Andalucía quedó aislada del Levante, igual que toda la costa norte peninsular. 


Y lo peor es que siglo y medio después seguimos igual, aplicando el mismo patrón. En los últimos 25 años el gobierno español ha construido la segunda mayor red de alta velocidad ferroviaria del mundo, y sin duda la más ruinosa e inútil, pues solo sirve para ir y venir de Madrid.  



Mientras, la autovía del Cantábrico, planteada también hace 25 años, una infraestructura básica para España pero que no interesa a Madrid, sigue todavía en construcción, y el doble corredor Mediterráneo y Atlántico, que es la opción elegida por la UE y que cuenta con su apoyo financiero para vertebrar la red transeuropea de transportes, duerme el sueño de los justos porque no sigue el patrón central de Madrid.